sábado, 22 de marzo de 2014

RELATOS SUMERGIDOS

En el fondo del lago Traful, coihues y cipreses permanecen sumergidos, pero erguidos. Hace unos cien años, un sismo desgarró una lonja del bosque y la sepultó en las profundas costas, frente a la villa. “El frío y la pureza de las aguas mantienen de pie al trozo de bosque”, explica el un lanchero.
También, a pesar de ser sumergida-por silencios e intereses comerciales- parte de la historia de la región reaparece hoy en otros relatos.



viernes, 21 de marzo de 2014

VAMOS CON LOS PIBES

La foto del pequeño Silvio Moriconi refleja lo pareces invisible. Pero el tipo tomó imágenes sobre las Huellas de los que sembraron coraje y compromiso, ética y solidaridad. Esas huella se hacen sonrisas en los gurises que acompañan a sus viejos y a los que dejaron esa sangre que nos da identidad.
   "Sin olvido ni perdón, memoria y justicia", 24 de marzo de 2014

" SURGIAN DE LO MAS PROFUNDO DEL IBERA"

Foto: “Cuando sus guerrillas guaraníticas parecían vencidas por los portugueses, Andresito  cabalgaba hasta internarse en lo más profundo de los  esteros del Iberá. Al tiempo salía con más jinetes que surgían de las lagunas “, dice Victor Hugo Torres, autor de "La gloria y el olvido", un rescate de la lucha del comandante Andrés Guacurarí Artigas y José de San Martín.“Cuando sus guerrillas guaraníticas parecían vencidas por los portugueses, Andresito cabalgaba para internarse en lo  profundo de los esteros del Iberá. Al tiempo salía con más jinetes que surgían de las lagunas", 
dice Victor Hugo Torres, autor de "La gloria y el olvido", un rescate de la lucha del comandante Andrés Guacurarí Artigas y José de San Martín.

LA PATRIA DE LA INFANCIA


    No es tan simple eso de salir a la calle en otoño. A veces se siente lejos a las calles adoquinadas al borde de esas veredas ancha y arboladas, ideales para el fulbito.
    “Banfield era para un niño, un paraíso, porque mi jardín daba a otro jardín. Era mi reino”. Así, Julio Cortázar describía a su barrio. Su reino quedaba en la esquina de Rodríguez Peña y San Martín, (texto completo)

HISTORIA SUREÑA EN LA CATEDRAL DE BARILOCHE

Vitral del "Martirio de Nicolas Mascardi": tras cruzar la cordillera con tehuelches liberados, el jesuita creó una misión cerca del Nahuel Huapi, evangelizó 4 años a pehuenches y puelches. Mientras, buscó la Ciudad de los Césares. 
Vitral del general Roca: En otra nave se santifica al militar que tras su MISION patagónica, informó al Senado: "1.313 indios de lanza murieron y 1.271 apresados".


jueves, 20 de marzo de 2014

LOS PRIMEROS DESAPARECIDOS

 Foto: Los primeros desaparecidos
Marcelo Valko 
 ¿Quién lee diez siglos de historia y no la cierra
                                al ver las mismas cosas siempre con distinta fecha?
                                                                                          León Felipe
 Lo ocurrido durante la Dictadura Cívico Militar Eclesiástica de 1976 de desaparición de personas, secuestro y sustitución de identidad de niños, abusos sexuales, apropiación de bienes y utilización de una red de campos de concentración tuvo un antecedente que guarda una siniestra similitud con lo padecido por los indígenas en el ultimo cuarto del siglo XIX. Como expuse al comienzo de Pedagogía de la Desmemoria “Todo genocidio es heredero de un genocidio anterior. Matanza hereda matanza. La desmemoria hereda olvido. La impunidad traslada el espanto una y otra vez y la invisibilidad se instala”. Precisamente eso es lo que acontece en nuestro país que profesa un culto del olvido, un catecismo de la desmemoria y una celebración de la impunidad mediante una historia oficial creada para justificar hasta las pretensiones más inadmisibles de la elite de turno. 
 Dado el espacio, me limitaré a establecer una serie de puntuaciones para que se adviertan las relaciones entre ambas atrocidades cometidas por el Estado y sus mandantes y demostrar como las desapariciones de personas comenzaron hace mas de un siglo. Incluso encontramos una analogía semántica, un correlato simbólico que se expresa con nitidez en el lenguaje castrense de la Conquista del Desierto y de los generales que se propusieron “aniquilar la subversión”. Mientras en el caso de Alsina y Roca se habla de “Barrer toldos” y se cataloga al enemigo como “indios salvajes chilenos” en 1976 los comunicados expresan la necesidad de “desterrar el cáncer de la subversión” calificando a sus integrantes como “terroristas apatridas de ideología extranjera”. Mientras Roca ordena “expulsarlos de sus madrigueras” Videla dispone “limpiarlos de universidades y fabricas”, en ambos casos, se escudan tras la mascara de la Patria.
 Resulta interesante observar como guarda un paralelismo hasta en lo que aparenta ser diferente. Veamos un ejemplo. Estanislao Zeballos, publicista de la campaña roquista crea un slogan que se cumplirá a la perfección: “La barbarie está maldita y no quedará en el desierto ni el despojo de sus muertos”. Despueblan Pampa Patagonia. Desocupan el desierto. Un absoluto contrasentido. El desierto que conquistan no estaba tan desierto, en realidad construyen uno a medida de los intereses de los ganaderos. Las vacas necesitan pasto y los indios sobran. Por su parte, el golpe de 1976 se hace en aras de salvaguardar la Constitución y la Democracia instaurado un orden de facto que impide ejercer los derechos ciudadanos en beneficio de los grandes grupos económicos. En ambos casos, conquistar un desierto para despoblarlo o instaurar un Golpe de Estado para proteger la democracia, se trata de un accionar esquizoide y una comunicación patológica que se instauró como una verdad revelada por los escribas de turno.  
 Veamos lo que sucede con los indígenas y el porque del titulo de esta nota. En aras de despoblar el desierto, los indígenas son arriados por millares a Buenos Aires. Roca es tucumano y más que hacerse conocer, necesita demostrar poder a la díscola ciudad porteña, única forma de obtener luego la presidencia. Ese es uno de los motivos de los traslados a los “depósitos de indios” tal como en ese entonces se conocía a lo que hoy se denomina campo de concentración. Existen “depósitos preliminares” en Viedma, Carmen de Patagones, Junín y Bahía Blanca. En Buenos Aires tenemos datos de los que estuvieron ubicados en la actual calle Hipólito Irigoyen y Sánchez de Loria, en el Retiro, en los arsenales Navales del Tigre y sobre todo en la isla Martín García, que será el mayor campo de concentracion de la historia nacional, incluso superior a la ESMA en cantidad de detenidos. Si bien durante la Dictadura de 1976 los desaparecidos son invisibles, aquellas “entelequias que no están” como los catalogo Videla, durante la Conquista del Desierto trasladan 19.000 prisioneros a Buenos Aires, se los muestra, se los exhibe, pero luego se los difumina entregando una buena cantidad de niños y mujeres para mandaderos, peones de antecocina y sirvientas para todo uso y el resto a Martín García donde la mayoría encontrara la muerte. 
 Los niños que son arrancados a sus padres ni bien llegan al puerto, son repartidos por las Damas de la Sociedad de Beneficencia a “gente de bien” que obviamente los mandan a bautizarse cambiándoles el nombre salvaje por uno decente occidental y cristiano. En el puerto hasta se producen bataholas entre quines exhiben las papeletas donde se les adjudica legítimamente algún chinito o chinita. Durante Videla los 500 niños secuestrados serán repartidos solapadamente aunque también de manera “legal”. Si bien en la actualidad fueron recuperados más de un centenar de niños dados en adopción durante la Dictadura, en el periodo roquista fueron entregados miles de “pequeños e infelices salvajes” que pierden sus nombres, familias, su grupo de pertenencias, sus vidas. Ninguno fue restituido. Los convierten en ausencias. Ausentifican sus presencias.
 Con respecto a los bienes, en muchos casos a los desaparecidos les obligaron a firmar bajo tortura la venta de sus departamentos, a los indígenas no les hacen firmar nada, simplemente les quitan las tierras que necesitan las vacas. Las violaciones masivas de mujeres que se producen durante la Expedición al Desierto mencionadas en innumerables fuentes, nos recuerdan los abusos sexuales que las detenidas padecieron en los centros clandestinos. Desgraciadamente, la Historia Oficial premió con pedestales a quienes merecen prontuarios, y de ese modo resulta una consecuencia natural que los delitos de lesa humanidad se repitan en un país que a fines del siglo XIX se consideraba blanco y europeo y que durante 1976 se pensaba como un baluarte de la civilización occidental frente a la subversión. 
 Sin embargo, más allá de intoxicarse creyendo que todos los argentinos descienden de los barcos, Argentina actualmente posee mayor cantidad de indios que Brasil. Los datos son incontestables aunque los escribas oficiales continúen predicando la perdida de identidad latinoamericana, la amnesia de nuestros orígenes y haciendo de la tergiversación de los hechos su máximo catecismo. Esa es la madrastra de nuestro imaginario como país. La que lo hizo chiquito, mezquino, enquistado en el puerto de Buenos Aires dándole la espalda al interior y al resto de Latinoamérica.
 Para los desaparecidos y sobrevivientes de la dictadura de Videla hubo reparaciones con las que se puede acordar o disentir, se realizaron juicios, existen condenas. Incluso tenemos el famoso caso del cuadro de Videla que se quita de la Escuela Militar de la Nación. No ocurre nada parecido con los indígenas. No hay juicios, reparaciones o condenas. Incluso el cuadro de Roca sigue allí, en el mismo pasillo de donde bajaron al máximo exponente de la Dictadura. Ninguna autoridad democrática solicitó descolgarlo. Del mismo modo que existe un Nunca Más para los detenidos desaparecidos, para los indígenas es Siempre Más como lo demuestra entre otros ejemplos, el caso de los qom en Formosa. Sin embargo, les estamos dando batalla y avizoramos un nuevo tiempo recuperando los ideales de Mayo de una Patria Justa, Inclusiva y Fraterna. Es lento, pero viene...   “El indígena es nuestro primer desaparecido. Por otra parte, el paralelismo entre el indígena invisible, y los desaparecidos del Proceso es inquietante. En ambos casos habrá sustracción de menores, se aplicara ley de fugas, se tergiversará la historia y habrá impunidad”, indica el psicólogo e investigador histórico Marcelo Valko, un colaborador y amigo de este blog. (Leer texto completo

LA PRENSA Y EL COMPROMISO

lFoto: Pablo Llonto: "La prensa Argentina jugó un papel vergonzoso durante el golpe de 1976 y todavía no ha pedido perdón ni hizo una autocrítica. Ojalá que 2014 sea el año en que la prensa comience a sentarse en el banquillo de los acusados y respondan por lo que hicieron" ¿Qué opinan?La ética y compromiso no son muy común entre los colegas que se domestican y censura antes que las patronales lo hagan.
   Pablo Llonto: "La prensa Argentina jugó un papel vergonzoso durante el golpe de 1976 y todavía no pidió perdón ni hizo una autocrítica. Ojalá que 2014 la prensa comience a sentarse en el banquillo de los acusados y respondan por lo que hicieron"